Hoy me he despertado con una pregunta en la cabeza, ¿y si al final pasa? ¿Y si la cantidad de “premoniciones” de futuro donde se acaba el mundo el 21 de Diciembre de 2012 son verdad? Salgo ahora mismo con Espriplopio.
El 2012 no parece un año más gris que otros. La mañana del 21 de Diciembre, luce un espléndido sol en Madrid, pero hace mucho frío. La gente se comporta normalmente, y ninguno de los perros que he visto, ladra como locos con miedo de la “inminente catastrofe”. Decido pasar el día a disfrutar de la ciudad, creo que es una buena decisión, ya que puede ser el último.
Durante la mañana, no sucede nada destacable, salvo que he visto demasiado estudiantes saltándose las clases. Si termina el mundo, supongo que no querrán morir en la universidad, es comprensible. Pero los telediarios no dejan de hablar de las culturas que han visto que hoy acabaría el mundo. Espero que no suceda nada, me estoy arriesgando mucho viniendo aquí con espriplopio, pero necesitamos saberlo.
Por la tarde, caminando, me encuentro a un profeta de pie sobre una silla, gritando fuerte, que todo lo que está a punto de pasar es culpa nuestra. Le he dejado una moneda, tenga o no razón, va a necesitar comprarse pastillas para la garganta.
Pasan las horas, y sigo disfrutando como “si fuese el último día”. Decido cenar un bocadillo, viendo el que podría ser el último atardecer de la humanidad. El cielo despejado de la ciudad, se llena de color. En el “último” momento de nuestra civilización me he dado cuenta de algo: el mundo es espectacular.
Contemplo como pasan los minutos y poco a poco oscurece. Veo como cada persona abandona la calle para volver al calor del hogar.
Hoy, el futuro 21 de Diciembre de 2012, no ha pasado nada. Estad tranquilos, el mundo no se termina, al menos por ahora. Es el momento de volver con Espriplopio.